Excursión Charco Azul

chulilla charco azul

La excursión al charco azul en Chulilla es con mucha diferencia, la ruta con más historia y una de las más bonitas y con más anécdotas que contar.

La filología nos dice que el charco azul toma su nombre del término de orígen árabe azud, que indica la presencia de una pequeña presa en la zona, utilizada para regar la huerta adyacente al pueblo. Si nos fijamos bien aún podremos observar algunos restos de acequías que parten justo de este punto.

El camino al charco azul es una ruta fácil de recorrer y está bastante bien señalizado con lo que no es fácil perderse. Existen dos posibles caminos uno que empezaría en la parte sur del pueblo, el cual es el más recomendable para los que no quieren andar mucho ni subir cuestas, ya que pueden aparcar cerca (abajo en el río) y se ahorran la subida de vuelta. Este camino nace de una carretera que se encuentra pasando la piscina municipal y antes de llegar al cementerio. Nos encontraremos en la parte baja del pueblo conocida como el barrio del barranquillo. Podemos seguir hacia delante y bajar casi hasta el nivel del río, el sitio idóneo para aparcar nuestro vehículo cercano a la depuradora de aguas residuales. Una vez allí, tenemos que seguir el camino que se encuentra a nuestra derecha. Esta opción nos daría pie a presenciar por completo las hoces del río Turia

El otro camino baja por la cara norte del pueblo hacia el río y podemos comenzarlo por una calle cercana a la plaza de la baronía, la plaza central de Chulilla donde hay varios bares. Se encuentra perfectamente indicado su recorrido por las calles del pueblo y después no hay pérdida, siempre hacia abajo y río arriba. También podemos preguntar a los lugareños que amablemente nos responderán.

No obstante, una vez estamos casi abajo, hay una bifurcación. Si seguimos hacia abajo, llegaremos primero a un remanso del río conocido como el remanso de la peña Judía. Es el nombre de una roca que hay allí y que está algo hueca por debajo. Hace unos años un niño se quedó atrapado bajo la peña y murió. Es un buen lugar para el baño ya que salvo en un punto no hay apenas corriente. Si te pones justo en ese punto puedes estar nadando a la misma velocidad que el río y permanecer quieto ya que se contrarestan las dos fuerzas.

Si por el contrario no bajamos al río, iremos por un camino que bordea el cortado de la roca y en algún momento iremos en paralelo con el canal de agua que surge justo de la presa del charco azul. Si no fijamos en las paredes de ese cortado, seguro que vemos alguna cara en la dura roca chulillana. Si, podemos ver varias pareidolias y jugar a ver más durante el camino al charco azul

Excursión charco azul chulilla

A medida que nos vamos acercando iremos comprobando como se estrecha el cañón por el que fluye el río hasta llegar al charco azul, lugar en el que las paredes se distancian tan solo 10 metros al final justo donde se encuentra la pequeña presa del azud. A principios y mediados del siglo XX se desarrolló en la zona una incipiente industria hidroeléctrica que últimamente se está volviendo a incentivar (nueva central en el embalse de Loriguilla). Vemos que desde el charco azul se encuentra un canal de aprovechamiento de está energía hidroeléctrica que vuelca sus aguas unos 5 km río abajo pasando sus aguas justo por debajo del pueblo de Chulilla.

Charco azul

Las historias son muchas de esta parte del pueblo, las mas conocidas versan sobre la antigua forma de transporte que utilizaban las aguas del río para llevar madera desde los montes del norte a la ciudad de Valencia. Debido a la estrechez, se formaban pequeñas aglomeraciones de troncos que tenían que deshacerse, tarea bastante complicada y en la que muchos hombres perdieron la vida, por lo cual se construyo una pequeña ermita en la parte izquierda del río, más allá de los Calderones. También hay historias de ahogamientos, de cuando el río era libre y no había presas que lo contuvieran. En la actualidad, todavía no se ha restaurado la antigua pasarela que te llevaba hasta el azud , destrozada tras la riada de 1989. Aunque tras mucho tiempo los accesos al charco azul han mejorado y han hecho recientemente una especie de embarcadero, parece improbable la conexión desde aquí por pasarela hasta los Calderones. La única posibilidad es ir nadando. Un trayecto no exento de peligro.

En el charco azul podemos observar varios agujeros en la parte derecha. Son aliviaderos del canal de agua. También vemos un agujero al final del todo por el que baja el agua del río. Si somos hábiles con los resbalones podemos subir al azud. Hay que ir nadando hasta la base de la presa. Subimos a la presa y se ve donde toma agua el canal y por donde baja el agua el río.

Cañón del Turia con el charco azul

La excursión al charco azul dura algo menos de media hora y en volver de algo más, que es todo subida si volvéis por la cara norte. Por la cara sur tengo que reconocer que nunca lo he hecho pero si tenéis el coche aparcado cerca de la depuradora seguro que ganáis en tiempo y en menos sudores.